UNA REFLEXIÓN SOBRE LA HIPOCRESÍA DEL ESTADO ESPAÑOL

Los dejamos claro desde el principio: NOSOTROS CONDENAMOS LA VIOLENCIA, venga de donde venga. Condenamos TODAS las violencias: la de ETA, la del GAL, la de AL QAEDA, la de ISIS, la del patriarcalismo hegemónico sexista… y la de tantas otras personas, organizaciones, estados y organismos que la ejercen.

Sin embargo desde el estado español se visibilizan de manera profusa, a tiempo y a destiempo, para todo y sin criterio conocido alguno, las víctimas de ETA.

Esto, a todas luces, es una bochornosa y escandalosa manipulación de las víctimas.

ETA lleva sobre sus espaldas 850 víctimas mortales, las cuales necesitan un evidente e inmediato reconocimiento para su dignificación y memoria.

Pero ¿y las demás víctimas? ¿Esas 472 que nunca se citan? ¿Las 170 vinculadas a la guerra sucia? ¿Las 27 del GAL?

Cuando se habla de las víctimas de ETA, desde la derecha española sobre todo, pero desde la visión española en general, se habla del cumplimiento íntegro de las penas, del endurecimiento de las penas para con los autores o victimarios.

Y por otro lado asistimos estupefactos a hechos como el de que Rodríguez Galindo está libre, tras haber sido condenado a 80 años de cárcel habiendo cumplido sólo 4 años, y con pensión vitalicia de la Guardia Civil.

Pero sobre todo hay un claro olvido de las víctimas de esta sociedad opulenta y pagada de sí misma, ultra capitalista, individualista e indolente: los marginados, excluidos y empobrecidos de nuestras sociedades. Desahuciados, marginados, parados de larga duración, mujeres maltratadas, personas que viven en la calle, migrados y desplazados. Gente que nada importa al poder y que desde su lógica perversa son ninguneadas porque no entran en la cadena del consumo desaforado y exacerbado en el que vivimos o simplemente porque desde criterios exluyentes, eurocentristas o discrimanadores los consideran personas sin derechos, de tercera o cuarta catergoría.

HAGAMOS VISIBLES A LAS VÍCTIMAS. A TODAS LAS VÍCTIMAS. Recuperemos su memoria para la construcción de un relato verdadero, auténtico, no tendencioso ni manipulado.

Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn
Esta entrada fue publicada en giza eskubideak, Hausnarketa, indarkeriarik ez, Israel estado genocida, Politica penitenciaria homicida. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario